Delford, un vendedor ambulante, comparte su experiencia sobre el partido de la selección argentina. A pesar de estar trabajando, mantuvo la fe intacta y sintió una "emoción terrible" con la victoria. Destaca la importancia de no perder la fe hasta el último instante, citando una frase de Pablo Giraldo.
Menciona que su emprendimiento, la venta de chipás, no se ve afectado por los resultados deportivos, reafirmando su lema "la chipa no se mancha". Se muestra agradecido y positivo ante la vida y el trabajo.