Se señala que un gran problema en un equipo puede ser la falta de unión de grupo y la debilidad en el vestuario. La fuerza anímica y lo emocional son cruciales para el rendimiento colectivo.
Cuando estos aspectos fallan, el equipo puede verse afectado de manera significativa, a pesar de contar con jugadores de alta jerarquía. La cohesión grupal se presenta como un pilar fundamental para superar adversidades y mantener el buen funcionamiento del equipo.