Titi Fernández expresa su descontento con el arbitraje, mencionando un gol anulado a Argentina por una supuesta falta previa cobrada con delay. Considera que la decisión fue injusta y que el árbitro tuvo un desempeño deficiente.
Además, Titi cuestiona otras decisiones arbitrales, como una posible falta no sancionada a favor de Argentina. Compara la situación con la actuación de otros árbitros, como el que dirigió el partido entre México e Inglaterra, y critica la parcialidad en el cobro de las faltas.
Se reflexiona sobre la importancia de la justicia deportiva y se lamenta que decisiones arbitrales puedan influir en el resultado de los partidos. A pesar de las controversias, Titi mantiene la esperanza en el equipo argentino y en su capacidad para superar estos obstáculos.