Donald Trump insiste en su reclamo sobre Groenlandia, afirmando que la isla "es mía" y que Dinamarca debería venderla a Estados Unidos. Esta postura ha generado tensiones dentro de la OTAN, una alianza que busca unidad ante la guerra en Ucrania.
La primera ministra de Dinamarca ha reiterado que Groenlandia no está en venta y que respetan el derecho de autodeterminación de su gente. Mientras tanto, Trump, a pesar de su actitud confrontativa, es recibido por algunos líderes de la OTAN, evidenciando la compleja dinámica de la alianza.