El seleccionado argentino de fútbol demostró una gran capacidad de recuperación al revertir un partido adverso en el que perdía 2 a 0, a poco del final. El equipo, liderado por Leo Messi, mostró una mentalidad ganadora que le permitió seguir adelante en el torneo, a diferencia de lo que podría haber hecho otro equipo en similar situación.
El ambiente festivo se palpaba en el aire, con hinchas de diversas nacionalidades y combinaciones familiares (madre colombiana, padre argentino) expresando su apoyo a la selección. Se especulaba con un posible cruce en cuartos de final entre Argentina y Colombia, un escenario que generaba expectativas y debates sobre a quién alentar.