Se narra un violento episodio de secuestro exprés en Lomas del Mirador. La víctima, al intentar estacionar, fue abordada por tres delincuentes armados que le exigieron la entrega del vehículo. El hombre rogó que lo dejaran bajar a su hija, quien se encontraba en el asiento del acompañante, logrando finalmente que la niña saliera ilesa antes de que los asaltantes huyeran con el auto.
Las imágenes del hecho muestran la aparición de los delincuentes mientras la víctima descendía del vehículo. La escena se torna desesperante cuando la nena queda en el interior del auto y los ladrones, tras recibir la riñonera, se llevan el coche.