Rusia ha intensificado sus ataques contra Kiev, mientras Ucrania responde con drones. La situación del conflicto se ha revertido, frenando los avances en el frente y provocando ataques devastadores a la infraestructura rusa. Durante la cumbre de la OTAN en Ankara, se planteó la posibilidad de una reunión entre los presidentes de Rusia y Ucrania, aunque con cautela debido a los riesgos de seguridad.
El presidente Putin expresó su disposición a reunirse en Moscú, pero la decisión final dependerá de la evaluación de riesgos, incluyendo la presencia de drones ucranianos en el aire. Por su parte, el viceprimer ministro ruso anunció una prohibición a las exportaciones de diésel y restricciones a su compra como medida para afrontar la crisis de suministro, exacerbada por los ataques ucranianos a las refinerías.