El fin de la fase de búsqueda y rescate en Venezuela marca el fin de la esperanza para muchas familias que buscan a sus desaparecidos tras el doble terremoto. Los rescatistas internacionales, como los topos mexicanos, comienzan a retirarse del país.
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, anunció la creación de fondos de ayuda internacional y la asignación de 200 millones de dólares para la reconstrucción, además de la creación de la Gran Misión Venezuela Renace, liderada por Jaqueline Farías. Sin embargo, la designación de Farías genera dudas, dado su historial fallido en el saneamiento del río Guaire.
La NASA estima daños en casi 60.000 edificios, reabriendo el debate sobre la Misión Vivienda Venezuela. La comunidad internacional ha desplegado una amplia operación de asistencia, con equipos de rescate y toneladas de insumos médicos y humanitarios. Estados Unidos se comprometió con 150 millones de dólares en ayuda, aunque mantiene sanciones generales contra el país.
Se reportan obstáculos en la distribución de ayuda, a pesar de la solidaridad nacional. La burocracia y la prolongación de la contingencia complican la situación de los damnificados.