El esfuerzo vocal excesivo, como gritar en un partido de fútbol, puede causar edema e incluso microhemorragias en las cuerdas vocales, resultando en afonía o disfonía. La recomendación principal para la recuperación es el reposo absoluto de la voz, evitando incluso hablar en susurros, ya que esto también puede forzar las cuerdas vocales.
Se desmitifica el uso del pañuelo de seda como un remedio mágico para la garganta, aclarando que si bien puede ofrecer una mínima protección térmica, no cura ni protege activamente las cuerdas vocales. La seda, como cualquier tela, puede abrigar, pero el efecto placebo es lo que podría influir en la percepción de mejora.
El consumo de mate, especialmente si está muy caliente, tampoco es recomendable ya que puede predisponer a enfermedades del esófago. El reposo vocal es la clave para la recuperación, más allá de cualquier supuesto remedio casero o prenda de abrigo.