María Luján se presentó en Leiva Joyas con el objetivo de cotizar diversas joyas heredadas de su madrina y algunas compradas por ella misma. Entre las piezas se encontraban anillos con ámbar, brillantes y oro blanco y rojo, una malla de reloj sin máquina y aros con onix.
La clienta, psicóloga e instructora de mindfulness, planea utilizar el dinero obtenido para costear un curso en Barcelona y extender su estadía para recorrer la zona. A pesar del valor sentimental de las piezas, decidió venderlas para invertir en su crecimiento personal y profesional. Se le ofreció un total de 6.204.900 pesos, a pagar en dólares, para su viaje.