Cientos de manifestantes protagonizaron violentas protestas anti-OTAN en las calles de Estambul, coincidiendo con la cumbre de líderes de la Unión Atlántica. Los manifestantes repudiaron el despliegue militar de Occidente y la presencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Durante las movilizaciones, se quemaron banderas estadounidenses y se exhibieron carteles con consignas como "Yankee Go Home" y "Vamos a romper la OTAN", junto a caricaturas agresivas de Trump. La policía desplegó un fuerte operativo y se produjeron detenciones.
Los líderes de la protesta denunciaron las detenciones como un desprecio hacia el pueblo, mientras las autoridades reciben a los mandos extranjeros.