El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, acusó al mandatario saliente Gustavo Petro de orquestar un golpe de Estado tras la negativa de Petro a reconocer su victoria en las elecciones presidenciales del 21 de junio. De la Espriella ha suspendido el proceso de transición y ha anunciado denuncias penales, fiscales y disciplinarias contra el gobierno de Petro, al que acusa de intentar destruir el país y de violar el orden constitucional.
En respuesta, el gobierno de Petro anunció la suspensión de las reuniones entre mesas técnicas, argumentando la falta de respeto institucional. La Contraloría General de la República asumirá el acompañamiento institucional a la transición política. Petro ha sugerido irregularidades en la votación sin presentar pruebas, mientras que De la Espriella ha prometido llevar a Petro y sus aliados ante tribunales estadounidenses.
El pasado 30 de junio, el candidato derrotado Iván Cepeda anunció que se declararía en desobediencia civil si el presidente electo no se distanciaba de Estados Unidos.