Las transmisiones de los partidos del Mundial generaron debate y críticas, no solo por el desarrollo de los encuentros sino también por la forma en que los medios cubrieron los eventos.
Se cuestionó la atención a detalles menores o la interpretación de jugadas, así como la cobertura de aspectos no estrictamente deportivos.
Algunos comentarios apuntaron a excusas o justificaciones ante resultados adversos, mientras que otros se centraron en la experiencia de los hinchas y el rating.