Tras un partido crucial, se desató un debate sobre la actuación del árbitro y el uso del VAR. La jugada que generó controversia fue un posible penal para Egipto, que el árbitro no cobró y el VAR tampoco revisó a pedido del equipo africano. Los panelistas discutieron si la tecnología debería ser infalible o si la interpretación humana sigue siendo clave.
Se cuestionó la imparcialidad del arbitraje, mencionando que el árbitro principal era francés y que la terna arbitral no había mostrado favoritismos. Sin embargo, surgieron dudas sobre si el VAR podría haber sido influenciado o si la cámara del árbitro no mostró la jugada completa.
El debate se extendió a la tecnología en el fútbol, con opiniones divididas sobre si el VAR y otras innovaciones como el chip en la pelota o las cámaras flotantes realmente garantizan la transparencia o si aún existe margen para la "trampa" o el error humano. Se compararon situaciones pasadas, como el gol de Maradona con la mano, para ilustrar cómo las reglas y la tecnología han evolucionado.