Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán quedaron paralizadas tras la ofensiva militar estadounidense. Se reinstaló la tensión luego de ataques iraníes contra embarcaciones comerciales y la reimposición de sanciones a las exportaciones de petróleo iraní.
El barril de petróleo WTI superó los 72 dólares y el Brent alcanzó los 75, impulsados por la preocupación de los mercados ante posibles interrupciones en el estrecho de Ormuz, por donde circula una quinta parte del petróleo y gas comercializado globalmente.