Miguel, padre de Iván Lebrero, el joven detenido por la muerte de Franco De Pauli en Cañuelas, declaró que su hijo no tuvo la intención de matar y que el hecho fue un accidente en el contexto de una pelea entre bandas de diferentes barrios.
Miguel asegura que "el chaqueño" es quien realmente arrojó la piedra que causó la muerte de De Pauli. Según su relato, su hijo no fue el autor directo del golpe fatal, sino que la situación se originó por un intercambio de proyectiles entre grupos.