Europa, especialmente España, sufre una intensa ola de calor con temperaturas que superan los 40 grados. Barcelona registró las temperaturas más altas desde que existen registros, con una sensación térmica que excedió los 40 grados.
Varias regiones se mantienen en alerta por altas temperaturas, y España es considerada uno de los países más afectados por el cambio climático. Se han habilitado centros de refrigeración en la ciudad para aliviar a la población.