Un entrevistado, visiblemente emocionado hasta las lágrimas, expresó su incapacidad para articular palabras ante la magnitud de lo vivido.
Destacó la calidad humana y deportiva del grupo de jugadores, manifestando que "ya está" y que necesitaba retirarse, abrumado por la emoción.
La felicidad y el sentimiento de logro eran tan intensos que le impedían continuar con la entrevista, subrayando el impacto profundo que la victoria tuvo en él y, presumiblemente, en todo el país.