Domínguez advirtió sobre el impacto humanitario de la crisis y la necesidad de una respuesta internacional urgente, señalando que la ley se aplica por la fuerza militar. La Organización Marítima Internacional (OMI) estimó que unos 6.000 marinos permanecen bloqueados en el Golfo Pérsico, y que la reanudación de hostilidades entre EE.UU. e Irán ha agravado la inseguridad.
Domínguez también pidió medidas urgentes para liberar a 44 marinos retenidos por piratas y ladrones armados cerca de Somalia. Estos marinos se encuentran en tres buques capturados entre abril y mayo frente a las costas somalíes y el Golfo de Adén, en una situación humanitaria crítica por escasez de alimentos y agua, y bajo amenaza constante de violencia.