Se analiza el cambio de actitud de Messi, quien tras errar un penal contra Egipto, sintió una "deuda" con el equipo y se enfocó en rendir al máximo. Se destaca su disciplina y liderazgo, a pesar de sus 39 años, buscando siempre la jugada y el gol.
Se menciona la influencia de su familia y su esposa Antonela en estas decisiones, así como la comparación con la mentalidad de Nadal. Se resalta que Messi no se esconde y asume la responsabilidad, siendo un pilar fundamental para el equipo dirigido por Scaloni.