Se resalta la humildad y autenticidad de Lionel Messi, describiéndolo como una persona "terrenal" y "humilde" que conecta con la gente común.
Se contrasta su persona pública, donde debe mantener cierta formalidad, con su lado más genuino y relajado en conversaciones distendidas, donde se siente más cómodo.
Se enfatiza que Messi, a pesar de ser el jugador más querido y solicitado del planeta, mantiene costumbres sencillas como usar ojotas, tomar mate y comer fideos con sus hijos, lo que lo hace extraordinariamente especial y humano.