Se analiza la actuación de Messi y el equipo argentino en el partido contra Egipto. Se menciona que el partido de Messi hasta el minuto 70 fue discreto, pero que en ese momento "se despertó la bestia", apareciendo el animal competitivo que no quería irse del mundial.
Se destaca el gol de Couto y Romero como un punto de inflexión, que cambió el partido y golpeó a Egipto. Se resalta la importancia de la recuperación de la pelota por parte de Montiel y el centro de Lautaro Martínez que derivó en el gol del empate de Enzo Fernández. Se enfatiza que Messi, en ese momento crucial, olió sangre y supo que si iban por Egipto, podían empatar y ganar.