Una participante de Gran Hermano expresa su molestia hacia compañeros que parecen desesperados por un segundo más de cámara y por figurar mediáticamente, llegando a avergonzar a sus familias con actitudes que no tendrían afuera. Critica que algunos usen la excusa de que el programa es temporal para justificar sus acciones.
También lamenta no poder ver a su familia, aunque entiende que es cuestión de tiempo. A pesar de la situación, afirma estar bien y de pie, priorizándose a sí misma y con ganas de jugar. Busca estar bien con los demás y defiende su postura, mostrando fortaleza ante la adversidad.