Se expresa una falta de "espíritu mundialista" en comparación con el Mundial de Qatar, calificando el mundial actual como "de mierda". Se percibe que este sentimiento es generalizado y que será difícil volver a salir campeones.
Se menciona que se ha revertido un clima de negatividad o distancia que algunos intentaron instalar, a pesar de que inicialmente se coincidía en la falta de un clima mundialista.