En el barrio de Belgrano, un paseador de perros se convirtió en una celebridad local al sacar a pasear a un grupo de mascotas, cada una luciendo un chaleco con el número 10 de Messi. La escena, bautizada como la "perroneta", generó simpatía y admiración entre los vecinos.
El paseador, con entusiasmo contagioso, paseó a los perros por el barrio, quienes lucían orgullosos los chalecos mundialistas. La originalidad de la situación y el amor por la selección argentina se combinaron para crear un momento de alegría y distensión.