Se denuncia el "circo" de la justicia argentina a raíz de un error en el juicio de los cuadernos, donde se citó como testigo a un homónimo de Juan Carlos Santos, y no a la persona correcta.
El verdadero Juan Carlos Santos, que no trabajaba en la AFIP, tuvo que viajar de urgencia desde el exterior para aclarar que no era la persona buscada, generando sospechas sobre la celeridad de su regreso.
Se cuestiona la falta de profesionalismo y la lentitud de la justicia en casos de corrupción, mientras figuras como Insaurralde y Sirio enfrentan prohibiciones de salida del país pero continúan mostrando lujos en el exterior.