Se continúa la explicación del Salmo 82, indicando que aunque podemos ser usados como dioses, no debemos decir que lo somos, ya que como hombres moriremos. Se cita el versículo 7: "Pero como hombres moriréis".
Se pasa a San Juan capítulo 10, donde los judíos se enojaron con Jesús porque se hacía Dios. Jesús les respondió citando el Salmo 82, diciendo que si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios, y la escritura no puede ser quebrantada, entonces Él, que es uno con el Padre, no puede ser apedreado por hacerse Dios.