Se profundizó en la investigación sobre el entorno de Diego Maradona, con énfasis en el rol de Vanessa Morla y Maxi Pomargo. Se mencionó que Morla habría recibido información sobre el consumo de alcohol de Maradona y que Pomargo actuaba como un "productor" alrededor del astro, gestionando su día a día.
Se recordó que "Monona", la cocinera, supuestamente acopiaba el alcohol bajo llave, aunque ella lo negó. Se planteó la hipótesis de que el entorno de Maradona, incluyendo a los custodios, podría haber tenido un rol más activo y que se debería investigar a fondo su accionar.
Se mencionó que el testimonio de Coria, quien dijo haber arreglado una tecla de luz el día 24, no tiene testigos que lo corroboren. Se sugirió que Coria podría estar intentando beneficiar a Luque y Kosachov, y que su testimonio no sería tenido en cuenta por el tribunal.
La investigación también apunta a la falta de un protocolo de seguridad adecuado y a la posible negligencia en el cuidado de Maradona. Se destacó la importancia de los audios y mensajes como prueba de las irregularidades ocurridas en los últimos días de vida del exfutbolista.