Una fuerte inundación y temporal de viento y lluvia han afectado a varios sectores de Dubái, convirtiendo avenidas y calles en verdaderos ríos y causando serios problemas en la ciudad.
Las autoridades trabajan para restablecer la normalidad, mientras los especialistas señalan que estos eventos extremos representan un reto para las ciudades con climas desérticos y la necesidad de fortalecer la infraestructura ante fenómenos meteorológicos cada vez más intensos.