La navegación en el Estrecho de Ormuz se encuentra restringida y en estado crítico debido a amenazas hostiles de alto nivel, incluyendo interferencia en GPS y técnicas de evasión de radares, atribuidas a la Guardia Revolucionaria.
Esta interferencia electrónica busca obligar a las embarcaciones a transitar por rutas controladas por Irán. Se exige máxima vigilancia en los corredores de emergencia activados (Rota Nulta y Sur).