La Bienal de Resistencia permite la interacción entre el público y los artistas mientras estos trabajan a cielo abierto.
Los visitantes pueden observar el proceso de creación de las esculturas, viendo cómo los materiales como madera o mármol se transforman en obras de arte.
Esta cercanía genera una conexión especial, con gente que acude diariamente para seguir el crecimiento de las obras y formar una "familia" en torno al evento.