Un grave hecho de violencia tuvo lugar en Billinghurst, donde un repartidor de delivery fue agredido por un hombre celoso. El agresor, al ver que el repartidor saludaba a la mujer de quien había realizado el pedido, reaccionó de forma desmedida, golpeándolo y tirándole la mercadería.
La secuencia, captada por cámaras de seguridad, muestra la brutalidad del ataque. El delivery, según los testigos, solo atinó a saludar a la mujer, pero esto desató la furia de su pareja, quien lo increpó violentamente.
Los presentes calificaron el hecho como "terrible" e "inentendible", y expresaron preocupación por la seguridad de la mujer, sugiriendo que podría estar en una situación de maltrato.