Jesús explica que si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios, y la escritura no puede ser quebrantada, entonces Él, siendo uno con el Padre, no puede ser apedreado por hacerse Dios. Se anima a la audiencia a no ignorar la palabra de Dios cuando sientan que les habla, sino a orar ardientemente para recibir la bendición.
Se narra un testimonio sobre una señora, esposa de un pastor, que estaba embarazada y tenía miedo porque las mujeres de su familia solían tener problemas durante el embarazo. A pesar de su miedo, se le aseguró que Dios solo hace cosas buenas y se oró por ella. Semanas después, la prueba de embarazo resultó positiva y tiene 5 semanas de gestación, estando muy feliz.