Los festejos por la victoria de Argentina contra Egipto en el Mundial fueron monumentales, superando incluso las celebraciones de instancias anteriores como cuartos de final o semifinales en Catar. La euforia colectiva se desató tras la remontada épica del equipo.
La desesperación inicial al ir perdiendo dio paso a una sorpresa y emoción inmensas cuando el equipo logró darlo vuelta en los últimos 20 minutos. Estos festejos, vividos con una intensidad particular, se recuerdan como un hito en la historia del fútbol argentino.