Las celebraciones en el Obelisco por la remontada de Argentina, aunque no sea una final, reflejan el desahogo y la euforia de los hinchas. La gente corea por Messi y expresa su apoyo incondicional.
La tensión se mantiene con el partido entre Colombia y Suiza, que se encuentra 0-0. Los entrevistados muestran preferencia por Colombia, inclinándose por los latinos.
Los hinchas, provenientes de diversas partes del país como Neuquén y Corrientes, coinciden en la figura de Messi como el mejor del mundo y disfrutan de la alegría colectiva. Expresan que el partido fue sufrido pero que la victoria se disfruta.
Las expectativas apuntan a la final, con la esperanza de que Argentina levante la copa nuevamente. El cántico "¡Vamos, Messi!" resuena entre la multitud, que se mantiene unida en su fervor.