La colonia argentina en Suiza vive con gran fervor el Mundial, especialmente en la previa del partido contra Suiza. A pesar de la reputación de los suizos de ser un pueblo ordenado y reservado, los festejos por los triunfos de Argentina han sorprendido por su intensidad y duración, llegando a extenderse hasta altas horas de la madrugada.
Los argentinos en Suiza, muchos con doble nacionalidad, se congregan para vivir la pasión del fútbol. Los festejos incluyen bombos, platillos y cantos, demostrando que la euforia argentina se hace presente en cualquier lugar del mundo. La presencia de turistas de diversas nacionalidades, luciendo la camiseta de Argentina y mostrando su fanatismo por el equipo y Messi, también es destacable.
Se observa una particularidad en la forma en que los argentinos celebran, creando un ambiente único que atrae a personas de otras culturas. El mate, símbolo de la cultura argentina, también se comparte con extranjeros, fortaleciendo el vínculo y la difusión de las tradiciones. A pesar de la dualidad de identidad, ser argentino "tiene un peso que no se puede comparar con nada", según Ariel Eichenberger, un argentino radicado en Suiza.