En Bangladesh, el fanatismo por la selección argentina de fútbol es un fenómeno cultural que se remonta al Mundial de 1986, considerado el primer mundial visto en color y transmitido en vivo. La histórica victoria de Maradona contra Inglaterra en ese torneo generó una conexión especial, reforzada a lo largo de las generaciones.
Este fervor se manifiesta en celebraciones multitudinarias en las calles, clubes barriales y centros comunitarios, donde los bangladesíes revuelan las camisetas con gran emoción. La pasión por Argentina es tan intensa que supera en simpatía a otras selecciones, incluyendo Brasil, que también cuenta con seguidores pero en menor medida.
La conexión entre Bangladesh y Argentina se profundizó con el tiempo, llegando a influir en las relaciones diplomáticas, con la reapertura de la embajada argentina tras el último mundial. La figura de Lionel Messi ha sido crucial para mantener e incrementar esta devoción en las generaciones más jóvenes, quienes se identifican plenamente con él.