La empresa Metalfor, ubicada en la provincia de Córdoba, despidió a 35 empleados en medio de un procedimiento preventivo de crisis.
Este hecho ocurre en un contexto de dificultad económica generalizada, donde los salarios son bajos y no alcanzan para cubrir las necesidades básicas. La situación contrasta con la alegría momentánea que genera el Mundial de fútbol, pero evidencia la dura realidad que enfrentan muchos trabajadores argentinos.
Se critica la falta de empatía y la crueldad en las decisiones empresariales, incluso en comparación con épocas anteriores, y se señala que la distracción del Mundial sirve para ocultar estas problemáticas.