Tras la emocionante victoria de la Selección Argentina, familiares de los jugadores ingresaron al campo de juego para celebrar con ellos en un gesto poco habitual. El estadio permaneció lleno de gente, con padres, novias y esposas compartiendo el momento.
Se destacó la presencia de familiares de Enzo Fernández, Marco Senesi y Julián Álvarez, entre otros. El postpartido se extendió considerablemente debido a la demora en la salida de los jugadores a la zona mixta, quienes priorizaron el encuentro familiar.
El ambiente en el estadio era de euforia y unión, con jugadores y sus seres queridos celebrando la clasificación a cuartos de final. Se mencionó la extensa concentración del equipo en Estados Unidos, que comenzó el 30 de mayo.