Agustín relata su experiencia durante el partido, confesando que se fue a la parte de atrás del lugar tras el segundo gol de Argentina y que estuvo nervioso. Se les prohibió a todos salir hasta que terminara el encuentro.
Se describe cómo, a pesar de la tensión inicial, la situación se convirtió en una "fiesta" a medida que el partido avanzaba y Argentina lograba la remontada. Hubo momentos de prohibición de salida para mantener el control.