Se reflexiona sobre la mentalidad de Lionel Messi y su equipo, destacando su espíritu competitivo y su aversión a la derrota. A pesar de haber ganado todo, mantienen la misma ambición y deseo de triunfar.
Se subraya la importancia del grupo y la conexión entre los jugadores, quienes admiran y apoyan a Messi. Se describe cómo Messi es tratado como uno más dentro del equipo, a pesar de su estatus como capitán y mejor jugador del mundo.
Se analiza el llanto de Messi al final del partido, interpretándolo como una muestra de la presión y la dificultad que sintió. Se resalta el gen competitivo que impulsa a este equipo a querer ganar una y otra vez, una cualidad que muy pocos poseen.