Se explora el origen del fanatismo por la Selección Argentina, que se remonta al Mundial del 86, primer mundial visto en color y en vivo. La colonización inglesa de 200 años y el gol de Maradona también son mencionados como factores influyentes.
Este fervor se transmite de generación en generación. Jóvenes de 20 años declaran ser fanáticos porque sus familias lo son, recordando a Maradona, aunque la generación más joven se identifica más con Messi.