El Mando Central estadounidense (CENTCOM) anunció una nueva oleada de ataques de represalia contra más de 80 objetivos militares iraníes en respuesta a los ataques de Teherán contra buques mercantes en el Estrecho de Ormuz.
Los objetivos incluyeron sistemas de defensa aérea, redes de mando y control, estaciones de radar, sistemas de misiles antibuque y embarcaciones de los Guardianes de la Revolución Islámica.
Estas acciones bélicas, justificadas por el CENTCOM como una respuesta a ataques contra civiles inocentes en una vía marítima internacional, elevan la tensión en la región, con una tregua que Donald Trump dio por terminada.