El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos ha realizado 10.000 arrestos de inmigrantes en menos de 5 días, marcando un nuevo récord en detenciones bajo la política migratoria endurecida por la administración.
El funcionario Tom Homan, zar de la frontera de la Casa Blanca, informó que la mayoría de los detenidos tenían antecedentes penales, mientras que el resto no registraba condenas criminales. Se advirtió que todos los inmigrantes en situación irregular pueden ser objeto de arresto y deportación.