El segmento analiza los disturbios y desmanes que ocurren en el Obelisco y otros puntos de la ciudad tras los triunfos de la Selección Argentina de fútbol.
Se muestra cómo los festejos se descontrolan, con enfrentamientos entre hinchas y la policía, lanzamiento de botellas y vandalismo. Los periodistas presentes en el lugar relatan la caótica situación, mientras algunos panelistas cuestionan la actitud de los hinchas y la falta de control.
Se menciona que, a pesar de la indignación de algunos cronistas, estos eventos generan rating y son un negocio para los canales de televisión. También se reflexiona sobre el papel del alcohol en estos desmanes y la necesidad de que la gente se comporte de manera más cívica.