Se critica la teoría de la conspiración que sugiere que todo está arreglado para que Messi y Argentina ganen el Mundial, argumentando que sería más "épico" un arreglo para que ganara Ronaldo, dado que Messi ya ha sido campeón.
Se señala la hipocresía en el fútbol, donde se aceptan ciertas decisiones o teorías conspirativas (como la de la FIFA con La Roja en USA) pero se cuestiona la legitimidad de Argentina. Se menciona que la FIFA tomó una decisión polémica en su momento, pero no generó la misma indignación.
Se hace hincapié en que la conspiración de que "todo está arreglado" para Argentina es infundada, especialmente considerando la situación económica del país, y se cuestiona la idea de que Argentina haya "puesto plata" para ganar.