Se plantea la cuestión de la discriminación dentro de la selección de Egipto, específicamente en relación a los futbolistas cristianos.
Se menciona que, según se cuenta, los futbolistas cristianos tendrían dificultades para jugar en la selección, sugiriendo un posible sesgo o discriminación.
Se ironiza sobre la situación, indicando que quienes hablan de discriminación podrían ser los primeros en discriminar, en referencia a los gestos y rezos observados.