Se debatió si la Selección Argentina demostró ser campeona del mundo en un escenario adverso, donde el resultado parecía esquivo. La discusión giró en torno a la fortaleza mental y la capacidad de sobreponerse a la adversidad.
La sufrimiento fue un elemento clave en la vivencia del partido, pero la fe y la convicción en el equipo se mantuvieron intactas. La experiencia de partidos anteriores, como el de Francia hace cuatro años, sirvió de referencia para entender la resiliencia del equipo.