Se debate si los delincuentes que intentaron asaltar a un ex policía en Avellaneda actuaron al azar o si tenían información sobre la posible presencia de dinero en un bolso que portaba la víctima.
Se analiza la lógica detrás de un posible robo a un policía, considerando que ningún delincuente con estructura dudaría en asaltar a alguien que pertenece a una fuerza de seguridad.
Se menciona la posibilidad de que los delincuentes actuaran por desesperación o drogadicción, sin medir las consecuencias de sus actos.
El ex policía abatió a uno de los asaltantes, mientras que el cómplice se dio a la fuga.