Se generó un debate sobre la crítica hacia Lionel Messi, atribuyéndola a la incapacidad de algunos sectores de "comprarlo" o "cooptarlo", a diferencia de otras figuras o situaciones.
Se defendió la idea de que Messi representa valores como la competencia limpia, el mérito, el esfuerzo y la ética, aspectos que generarían rechazo en quienes no comparten esas cualidades.
Asimismo, se cuestionó la tendencia a analizar todo desde una perspectiva política, argumentando que el deporte, la música o incluso actos cotidianos como tomar un mate no deberían ser politizados, a diferencia de la visión de quienes sostienen que "todo en la vida es político".